Comunidades de Mejicanos claman por el cese de la violencia
Niños, jóvenes y adultos de diferentes edades recorrieron este domingo las principales calles de Mejicanos, como muestra de solidaridad con las familias de las víctimas del microbús quemado el pasado 20 de junio, y a la vez clamaron por la paz en el país.
La peregrinación fue organizada por feligreses de las 10 parroquias de los municipios de Mejicanos, Ayutuxtepeque y Cuscatancingo, que conforman la Vicaría “Monseñor Luis Chávez y González”.
Poco a poco comenzaron a reunirse en las cercanías del punto de buses de la ruta 2-C, quienes con cantos y pancartas alusivas a la justicia y a la paz, se unieron a una sola voz para clamar por el cese de la violencia en sus diferentes formas de expresión.
Lorena Santillana, de la parroquia San Francisco de Asís, dijo que la ciudadanía debe tomar conciencia de la situación de violencia que se vive.
Asimismo, expresó que realizan trabajos preventivos en contra de la violencia, con la Pastoral de la mujer, que pretende concientizar y erradicar la violencia hacia la mujer.
“Es una forma de prevenir la violencia y es un medio social de ayudar a quienes lo necesitan. Si todos nos unimos podemos evitar que nuestros niños caigan en acciones de violencia en un futuro”, comentó Santillana.
David Alexander Rodríguez, un joven de 18 años, que participó de la peregrinación, manifestó su rechazo a todas las formas de violencia, e hizo un llamado a las diferentes instituciones del Gobierno así como a la Asamblea Legislativa, para que aprueben leyes que favorezcan a la población y que ésta pueda vivir en un ambiente de seguridad.
El párroco de la Iglesia San Luis Mariona, Carlos Eduardo Abea, indicó que con la actividad se pretende dar a conocer el deseo de seguir construyendo la paz con justicia social, la fraternidad, no la violencia ni la desintegración familiar.
“La justicia social inicia desde la familia cuando se retoman los valores éticos y morales. Se construye una sociedad con equidad de género, una sociedad basada en justicia para todos, lo cual no ocurre aquí, pues en el país los pobres siguen siendo mayoría y los ricos la minoría”, afirmó el religioso.
A criterio del párroco, el ambiente de violencia que se vive en el país es producto de la injusticia, el egoísmo, el enriquecimiento ilícito de personas que se lucran con los bienes mal distribuidos en la sociedad.
Redacción Co latino
Actualizado (Martes, 27 de Julio de 2010 14:47)






























