//Así dilata la FGR el proceso judicial contra Imelda Cortez

Así dilata la FGR el proceso judicial contra Imelda Cortez

Después de más de 570 días privada de libertad, este 12 de noviembre se definiría su situación jurídica: absuelta o condenada. Imelda Cortez, la joven que enfrentó violencia sexual continuada desde los 12 años por parte de su padrastro, tuvo un parto extrahospitalario y es acusada de homicidio agravado en grado de tentativa, enfrentaría la vista pública de su proceso.

Foto y texto: Josseline Roca

En el Centro Penal de San Miguel, Imelda aguardaba la hora en la que llegaría al Tribunal de Sentencia de Usulután, mientras centenares de mujeres se dirigían desde San Salvador y otros lugares del país para exigir su libertad.

"Imelda no está sola, estamos las defensoras". Así muestran su apoyo a #ImeldaCortez representantes de organizaciones feministas, que esperan la realización de la vista pública contra la joven en el Tribunal de Sentencia de Usulután. Informa: Josseline Roca#ArpasPrensa

Gepostet von Arpas am Montag, 12. November 2018

A su llegada, un operativo policial les esperaba para impedir su paso, dos cuadras antes de la de las instalaciones del Tribunal. Prensa nacional e internacional acudían a la cita.

Gepostet von Arpas am Montag, 12. November 2018

Pasaban las 9 de la mañana, hora fijada para la audiencia, el microbús blanco que conduce a Imelda se abre paso.

La espera se alarga. En medio del calor, activistas por la defensa de los Derechos Humanos nacionales e internacionales, que lograron entrar al tribunal, hablan sobre sus expectativas: libertad y justicia para Imelda; entre ellas Marcela Martino, subdirectora del programa para México y Centroamérica del Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL).

El momento llegó. La pequeña sala de audiencia, con capacidad para aproximadamente 35 personas, se abre. Imelda está sentada, cabizbaja. Pero no está sola, la rodea su defensa. La atención está centrada en ella. La siguen las cámaras. Ella espera.

Son las 10:45 de la mañana, la audiencia aún no empieza. Transcurren los minutos, asoman quienes realizarán la diligencia judicial: el juez que la preside Hugo Noé García, y los jueces Maclin Gilberto Portillo y Claudia Palacio. Hay un espacio vacío, la Fiscalía General de la República aún no llega.

La secretaria verifica la asistencia de las partes. Seguidamente el anuncio: la fiscal a cargo, Bernarda Cáceres, se reportó enferma de la garganta, faringoamigdalitis es el diagnóstico, argumenta en un escrito que llegó al tribunal de manos del conserje de la fiscalía.

La audiencia no será. Uno de los defensores de Imelda pide ante el Tribunal que la fiscalía certifique el padecimiento de su representante, que hizo esperar por cerca de 2 horas a la joven, a su defensa y a quienes le acompañan. El juez a cargo toma la palabra para fijar una nueva fecha: el 17 de diciembre, o lo que es lo mismo: Imelda deberá  esperar más de un mes en la cárcel, para que se defina su situación jurídica.

Finaliza la audiencia que no fue. Las personas que lograron entrar para acompañarla salen de la sala. Pasan unos minutos, pero no las molestias. Bertha Deleón, una de las abogadas defensoras de Imelda, cuestiona a la fiscalía. Recuerda que es la segunda vez que, a solicitud de la institución que tiene el monopolio de la investigación, se suspende la vista pública. Anteriormente la audiencia preliminar se suspendió cinco veces, denunció la abogada.

El Fiscal General, Douglas Meléndez, está enterado de la inasistencia de sus representantes en el Tribunal donde este lunes está centrada la atención, eso dijo a la prensa  Morena Herrera, de la Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto.

Es mediodía. Afuera del Tribunal donde se aplazó la audiencia de Imelda Cortez, hay más personas apoyándola, esperando su salida para gritar sus consignas y despedirla expresándoles que volverán.

Imelda es el símbolo de la expresión más dura de la legislación salvadoreña sobre el aborto, que como ella, viven en condiciones de pobreza, son víctimas de violencia sexual o enfrentan embarazos que ponen en riesgo sus vidas.

Aquí, como en pocos países del mundo, el aborto se prohíbe bajo cualquier circunstancia y se hace oídos sordos a llamados de instancias como la Organización de las Naciones Unidas (ONU), a través de varias de sus relatorías.

Pedro Vera, asesor regional de género y derechos de las mujeres de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, expresó la expectativa de que El Salvador legisle sobre el tema conforme al derecho internacional.

Aún no hay sentencia para Imelda, aunque por el momento la fiscalía la condenó a esperar 35 días más en un penal. La joven lleva sobre sus hombros la carga de enfrentar violencia sexual casi la mitad de su vida. Ha pasado de ser víctima de la violencia ejercida por su padrastro, a ser perseguida por el Estado como victimaria, que de atribuirle el delito de aborto pasó a acusarla de intentar asesinar a la niña que parió, sin saber – asegura-, el 17 de abril de 2017.  Las pruebas de ADN constatan que el embarazo es producto del abuso sexual del cónyuge de su madre. En un proceso paralelo, Pablo Dolores Henríquez, su padrastro, es acusado de violación a menor o incapaz, continuada y agravada.

El microbús blanco sale, “ahí viene Imelda”, dicen las mujeres que la acompañan. Se acercan a él para verla. La despiden con la misma consigna con la que llegaron: “Imelda no está sola, estamos las defensoras”.

📢 "Aquí nadie se rinde, aquí nadie se rinde", así despidieron a #ImeldaCortéz, las mujeres que llegaron para acompañarla durante la realización de la vista pública, la cual se suspendió por la inasistencia de la FGR.Informa: Josseline Roca#ArpasPrensa

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